En pleno cumplimiento de sus tareas, la Justicia inspeccionaba distintos lugares de la ciudad a raíz de una denuncia por un supuesta sustracción de la criatura. Finalmente encontraron a la pequeña sin vida en el domicilio de la denunciante.
Cuando creemos que hemos visto todo y que ya nada puede sorprendernos, aparece un hecho que tira por el suelo dicha aseveración y lo agrava considerablemente. Eso ocurrió en las últimas horas en Presidencia Roque Sáenz Peña, donde días atrás una mujer denunció que le robaron su bebé pero la Policía del Chaco descubrió los restos sin vida escondidos dentro de una bolsa en la casa donde vive la madre de la niña.
El hecho conmocionó y, seguramente, lo seguirá haciendo a toda la comunidad de la ciudad termal del interior provincial. El triste hallazgo se produjo en el barrio Lamadrid, lugar en la que habita la madre de la pequeña y su madre. Cabe destacar que ambas quedaron detenidas de manera inmediata, aunque vale decir que la joven mamá estpa bajo custodia en el hospital 4 de Junio, según pudo saber TN24.com.ar.
Del accionar policial formaron parte Investigaciones y la División Atención de la Mujer, a cargo de la comisario Adela Escalante, dependencias que trabajaron arduamente desde que se conoció la denuncia de un bebé robado el día domingo.
Al parecer la madre de la bebé muerta decidió denunciar que le robaron su hija antes que informar que la misma había nacido sin vida, cuestión que habría sido corroborada por una amiga de ella que la asistió al momento del parto adelantado, ya que la bebé nació a los 8 meses y medio de gestación.
Asimismo, luego de la denuncia, los trabajos de investigación fueron arduos y en poco tiempo se cayó todo el escenario y el tejido de falacias que habían hecho la joven, de 27 años, y su mamá, abuela de la pequeña víctima. A esas conclusiones llegaron los efectivos al consultar con vecinos, familiares y contrastar las declaraciones.
Finalmente la abuela de la bebé tuvo contradicciones en su diálogo con los especialistas y procedieron a detenerla. También consiguieron la orden de allanamiento para registrar el domicilio del barrio Lamdrid, y fue ahí donde encontraron el peor de los finales: la bebé fue hallada muerta dentro de una bolsa en la habitación de su madre, además en el mismo escenario se encontraron restos de prendas con sangre, al igual que toallas y toallas femeninas usadas y cubiertas del líquido rojo.
Intervino el gabinete científico del Poder Judicial. En lo que respecta a las tareas médicas, el forense que analizó el cuerpo de la bebé certificó que se trataba de un bebe sin vida. Posteriormente el cuerpo fue trasladado a la morgue, donde el fiscal pidió una autopsia para descubrir verdaderamente lo sucedido.