Las panaderías venden hasta un 40 por ciento menos. La crisis en los comercios desató cierres, despidos y suspensiones en el sector. Tampoco las roscas de Pascuas se salvaron: hubo un 50% menos de compras.
Las ventas en panaderías cayeron un 40 por ciento promedio en marzo pasado respecto del mismo mes del año anterior, y los panaderos advierten que la crisis del sector se agudizará en mayo, cuando aumenten el gas y el agua.
Así lo explicó a la agencia NA el presidente del Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires, José Álvarez, que advirtió que la «crisis casi terminal» lleva nueve meses y se agrava con el aumento de costos de producción.
«La caída de facturación por ventas es de un 40%, pero en el caso del pan es más. Mucha gente va a la panadería y dice: ´Me das pan por 5, 10 o 15 pesos´. Se lo puedo comprobar a cualquier contador o cualquier economista», dijo Álvarez.
En lo que va de 2017, lo que más le pegó de lleno a los costos de producción de las panaderías fue el aumento de entre 60% y 148% de la energía eléctrica.
«Los aumentos no están acordes a lo que aumentan otros insumos. Hay quejas de panaderos porque las facturas les llegan vencidas o no les llegan y después los obligan a pagar multas. A mí me pasó: pagué 8.000 pesos en marzo y 15.000 en abril, con el mismo consumo, porque llegó vencida», dijo Álvarez.
El Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires presentó un recurso de amparo para intentar frenar el aumento del gas determinado por el ministerio de Energía y Minería que conduce Juan José Aranguren, pero la Justicia no le dio lugar.
«Intentamos que nos escuchen porque la crisis es severa. Nos aumentó la luz y ahora el gas y el agua.
Y no tenemos margen para subir los precios porque vemos que las ventas cayeron 40% y no podemos seguir perdiendo clientes», dijo el representante panaderil.
NI PARA PAN NI PARA ROSCA
Según datos del Centro de Industriales Panaderos, las ventas de roscas de pascuas cayeron un 50% este año, respecto de la misma época de 2016, mientras que los huevos de chocolate se convirtieron «prácticamente en lingotes de oro» por la suba del precio de los insumos.
«De qué nos sirve aumentar el precio del pan ahora o en mayo si la gente no puede pagarlo», expresó el dirigente al sostener que los panaderos tendrán que volver a tratar de absorber el impacto de los ajustes en el gas y el agua.
Como dato de la crítica situación, Álvarez dijo que en marzo se remataron dos panaderías históricas de la Capital Federal: una en la calle Uriburu y la otra en la calle Río de Janeiro, que vendía antes de esta crisis 270 kilos de pan por día.
El presidente del Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires dijo a NA que él tiene una iniciativa para presentarle al Gobierno, con la idea de que se consiga producir un pan más barato para familias humildes y jubilados.
«Podemos hacer el mismo pan que ahora pero con un precio inferior para la gente», dijo Álvarez.