Se trata del valor más alto de los últimos dos años. La razón es el giro que hizo el Fondo Monetario Internacional al país en las últimas horas.
En paralelo, el Gobierno mantiene conversaciones con el fondo para renegociar la deuda contraída durante la gestión de Mauricio Macri. Los DEG podrían ayudar a cancelar este año, en dos cuotas, unos u$s4.100 millones de ese pasivo, que en su totalidad gira en torno a los u$s45.000 millones.
Las reservas llegaron a descender hasta los u$s38.619 millones a principios de diciembre del año pasado pero, desde entonces, recuperaron volumen a raíz de las compras del BCRA en el mercado oficial de cambios, impulsadas por los elevados precios de los commodities y las restricciones a la demanda de divisas.
«El BCRA cuenta con una posición robusta para enfrentar eventuales episodios de mayor volatilidad financiera, que en Argentina han coincidido típicamente con los períodos electorales», aseguró el Banco Central en su informe de Política Monetaria publicado esta tarde.
Al respecto, agregó que «la autoridad monetaria ha recompuesto sus stocks y perfeccionado la regulación cambiaria, incrementando su poder de fuego para preservar la estabilidad cambiaria».
De hecho, destacó que «el principal factor de expansión de la base monetaria durante el primer semestre del año fue la compra de divisas del BCRA en el mercado de cambios».