El extenso parate de actividades afectaron sensiblemente al sector del transporte liviano, reduciendo el parque automotor de remises y taxis en un 35% en comparación con 2018.
Estos fueron los datos arrojados desde la Asociación de Remises, añadiendo que previo a la pandemia había un registro de 3100 autos que prestaban servicios particulares, mientras que en la actualidad solo hay 2000.
«Antes del comienzo del distanciamiento social, había en circulación 3.100 autos; hoy hay dos mil y con suerte. El parate general motivado por la cuarentena estricta causó que muchos coches queden guardados. Cuando se fue, paulatinamente, reactivando la actividad varios propietarios o choferes decidieron no volver al ruedo», describió el titular de la AR, Juan Castillo a diario Época.