El ex presidente Mauricio Macri sigue alejándose del gobierno de Javier Milei, esta vez en desacuerdo con la designación por decreto del juez federal Ariel Lijo y el académico Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema de Justicia. Durante una reunión con la dirigencia del PRO en la sede nacional del partido, Macri dejó clara su postura en contra de la medida, a pesar de haber utilizado el mismo mecanismo durante su mandato para nombrar jueces en el máximo tribunal.
El nombramiento en comisión de Lijo y García-Mansilla ha generado un fuerte malestar dentro del PRO, tensando aún más la relación con el oficialismo. Durante el cónclave en el barrio de San Telmo, los principales referentes del macrismo analizaron el impacto de esta decisión en la estrategia política de cara a futuras alianzas electorales. En la reunión participaron dirigentes como los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Jorge Macri (CABA), los legisladores Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal y Diego Santilli, y el senador Alfredo De Angelis.
Uno de los puntos clave del encuentro fue el rechazo del PRO a los pliegos que impulsa el Gobierno para la Corte Suprema cuando estos lleguen al Senado. La bancada macrista anticipó que la mayoría de sus senadores votará en contra, marcando un claro distanciamiento con el oficialismo.
La relación entre el PRO y La Libertad Avanza atraviesa un momento de alta tensión. Aunque aún se especula con una posible alianza electoral, la falta de confianza y los constantes desacuerdos han complicado cualquier acercamiento. Macri, aunque mantiene comunicación con Milei, ha expresado su malestar con Santiago Caputo, estratega presidencial, a quien responsabiliza de obstaculizar un posible acuerdo.
El PRO se enfrenta a una encrucijada política de cara a las próximas elecciones, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el macrismo busca conservar su hegemonía. La decisión de Macri sobre su futuro político dependerá en gran medida del desenlace de estos comicios, mientras su partido debate internamente la conveniencia de una alianza con los libertarios.
Mientras tanto, la tensión sigue creciendo y el distanciamiento entre Macri y Milei parece cada vez más difícil de revertir. El escenario político continúa en constante cambio, con el PRO evaluando sus próximos pasos en un contexto de incertidumbre y reconfiguración de fuerzas.